Se realiza esta prueba con el fin de detectar trastornos del hígado o enfermedad renal o para evaluar el estado nutricional, especialmente en pacientes hospitalizados.

En general se va a solicitar este examen si su médico piensa que usted presenta síntomas de enfermedad hepática o renal; si ha presentado últimamente un cambio de peso importante y de manera rápida, o bien antes de intervenciones quirúrgicas.

La determinación se realiza a partir de una muestra de sangre venosa. Se recomienda que para la realización de este análisis el paciente se presente al laboratorio con un periodo de ayuno de 8 horas.