Se solicita esta prueba si su médico sospecha que hay síntomas de daño hepático, enfermedad hepática, oclusión de los conductos biliares, anemia hemolítica o problemas metabólicos relacionados con el hígado.

En adultos o niños mayores, la bilirrubina se determina para diagnosticar o monitorear enfermedades hepáticas como la cirrosis, la hepatitis o cálculos biliares. 

Los pacientes con anemia falciforme u otros tipos de anemias hemolíticas pueden tener episodios de destrucción masiva de glóbulos rojos, aumentando así su concentración de bilirrubina.

La determinación se realiza a partir de una muestra de sangre venosa. Se recomienda que para la realización de este análisis el paciente se presente al laboratorio con un periodo de ayuno de 8 horas.