Si el médico sospecha que el paciente tiene o ha tenido una infección por CMV, o en una situación clínica donde es importante saberlo, como antes de una cirugía o de un transplante de órganos, es posible que se le solicite la realización de esta prueba. 

Los adultos jóvenes, mujeres embarazadas o pacientes inmunocomprometidos que tienen síntomas similares a los de la gripe y pueden sugerir una infección por CMV; si un recién nacido sufre múltiples anomalías congénitas, ictericia inexplicable o anemia y/o si un bebé sufre convulsiones o problemas de desarrollo puede deberse al CMV, así mismo.

La determinación se realiza a partir de una muestra de sangre venosa. Se recomienda que para la realización de este análisis el paciente se presente al laboratorio con un periodo de ayuno de 8 horas.