La LDL es una de las clases de lipoproteínas que transportan el colesterol en la sangre. 

La LDL se considera indeseable ya que deposita el exceso de colesterol en las paredes de los vasos sanguíneos y contribuye así al endurecimiento de las arterias y a la enfermedad cardiaca. Por ello el LDL-colesterol se denomina frecuentemente colesterol “malo”. La prueba de LDL-colesterol mide la concentración de colesterol de LDL presente en la sangre.

El LDL-colesterol se solicita como parte del perfil lipídico, junto con colesterol total, HDL-colesterol y triglicéridos.

La determinación se realiza a partir de una muestra de sangre venosa. Se recomienda que para la realización de este análisis el paciente se presente al laboratorio con un periodo de ayuno de 14 horas.