Los análisis del Dímero-D se solicitan, junto a otros exámenes de laboratorio y a exploraciones por imagen, para descartar, diagnosticar y monitorizar enfermedades y otras situaciones que causen hipercoagulabilidad, es decir una tendencia inadecuada a coagular.

Una de las más frecuentes de estas situaciones es la trombosis venosa profunda que supone la formación de coágulos en las venas profundas, más frecuentemente en las piernas. Estos coágulos pueden ir aumentando mucho de tamaño y bloquear el flujo sanguíneo de las extremidades, originando hinchazón, dolor y lesiones en los tejidos. Es posible que se desprenda un trozo del coágulo y éste circule hacia otras partes del organismo (como el pulmón) donde el coágulo puede causar un tromboembolismo pulmonar.

Las mediciones de dímero-D pueden también solicitarse, con otras pruebas, para ayudar a diagnosticar una coagulación intravascular diseminada (CID). La CID es una situación aguda compleja que puede acontecer a raíz de múltiples circunstancias entre las cuales se incluyen: algunas intervenciones quirúrgicas, shock séptico, mordeduras de serpientes venenosas, enfermedad hepática y postparto (después del alumbramiento de un hijo).

La determinación se realiza a partir de una muestra de sangre venosa. Se recomienda que para la realización de este análisis el paciente se presente al laboratorio con un periodo de ayuno de 8 horas.