Cuando hay evidencia de enfermedad hepática, una concentración muy elevada de ALP puede indicar una oclusión de los conductos biliares. 

La ALP puede ser la única prueba que se encuentra elevada en algunas enfermedades óseas, como la enfermedad de Paget (enfermedad en la que los huesos se alargan y se deforman) o en algunos tipos de cáncer que se expanden a los huesos. En algunas ocasiones el médico puede no saber la causa exacta de la elevación de la ALP y necesita solicitar otras pruebas. En estos casos suele solicitarse la determinación de gama glutamil transferasa (GGT) que se sintetiza en el hígado pero no en los huesos.

La determinación se realiza a partir de una muestra de sangre venosa. Se recomienda que para la realización de este análisis el paciente se presente al laboratorio con un periodo de ayuno de 8 horas.