Analizar el fósforo es muy importante en personas con malnutrición o que están siendo tratadas por cetoacidosis. 

Se usa para ayudar al diagnóstico y determinar la gravedad de patologías que afectan al tracto gastrointestinal e interfieren en la absorción de fósforo, calcio y magnesio. También es útil en el diagnóstico de alteraciones renales que interfieren con la excreción mineral. Los niveles de fósforo también se usan en la monitorización de pacientes con fallo renal.

La determinación se realiza a partir de una muestra de sangre venosa. Se recomienda que para la realización de este análisis el paciente se presente al laboratorio con un periodo de ayuno de 8 horas.